El verano es una época en la que, por el tiempo libre que nos dan las vacaciones, aprovechamos para recapitular y reflexionar, o para tomar consciencia de lo que va bien, o no tan bien, en nuestras vidas.

Si has aprovechado tus vacaciones, o si las tienes todavía por delante, para parar y descansar, lo más probable es que hayas podido entrar en contacto  contigo mismo y con tus necesidades más fácilmente.

De esta manera  habrás creado un espacio para tomar consciencia de lo que ya no te sirve,  de soltar lo que ya no necesitas y de tomar alguna decisión que otra en algún aspecto de tu vida que sientes que está estancado o necesitan un cambio de dirección.

Para reconducir aquello que necesites, necesitas tener CLARIDAD. Ya sea en tu trabajo, en tu vida de pareja,  en tus finanzas, en tu salud… y esto no es siempre fácil.

Hay momentos en lo que todo está claro en nuestra vida: amigos, familia, carrera… tenemos una sensación de claridad y dirección coherentes con lo que somos y queremos.

Y hay otros momentos en los que no vemos las cosas tan claras.

Sentimos confusión y no sabemos exactamente por qué. Y aunque sepamos por qué,  no tenemos la CLARIDAD mental suficiente para dar el siguiente paso.

¿Y qué pasa cuando no tenemos esa Claridad que necesitamos?

Aquí te describo 4 estrategias altamente valiosas para ir hacia ella.

Pero primero vamos a definir lo que es CLARIDAD.

 “Claridad no es necesariamente saber  lo que quieres, si no, no tener obstáculos”, cita de T. Harv Eker.

Y según Wikipedia es “ Abundancia de Luz”. “Al subir las persianas, la claridad del día inundó la habitación”. Esta definición viene a decir lo mismo.

Puede ser que estés en esa habitación y no sepas todavía qué acción vas a tomar dentro de ella: coger ropa del armario, dormir un siesta, leer un libro…pero puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, porque tienes luz para ello, y nada te lo impide.

Lo contrario de no tener claridad es tener oscuridad, no poder ver.

Aunque estés en la habitación y sepas lo que quieres hacer: leer, dormir una siesta o coger ropa del armario, no lo vas a  poder hacer porque no tienes claridad y no sabes los pasos a dar para llegar a la cama, al armario o a la mesilla de noche donde está el libro. Andarías a ciegas. Tienes obstáculos que superar para hacer lo que quieres.

En cuanto desbloqueamos obstáculos, dejamos atrás la oscuridad. Y llega la Luz.

El siguiente paso viene ya dado. No tenemos que esforzarnos para pensar qué es lo siguiente que tenemos que hacer, o qué es lo que realmente queremos.

Tu cuerpo y tu mente están listos para dar el siguiente paso. Y lo darán, sin apenas esfuerzo.

También nos pasa que nos agobiamos por tener que saber con claridad cuál es la gran dirección, cuando lo importante, es regalarnos el lujo de NO tener que saberlo todo ya.

Conseguir claridad es  un PROCESO.  No te impongas tener claridad. Ama el proceso.

Aquí van las cuatro estrategias altamente valiosas que puedes incorporar según las necesites, para desarrollar tu Liderazgo Consciente:

1.- Reconoce que No SABES.

Si eres una persona  muy racional y no paras de darle vueltas a un tema para aclararte, esta estrategia te puede ir muy bien.

El reconocer y decirte a ti mismo, con toda humildad,  “No Sé”, te libera enormemente a todos los niveles.

Repite esta frase varias veces al día, y escríbela en un post it para tenerla visible donde quieras:

“No Sé y está bien no saber ahora. Confío en que la respuesta me será dada en el momento y en la forma  adecuadas”

Estas palabras son enormemente poderosas y te ayudan a soltar cualquier resistencia o miedo al “no saber”.

La vida es siempre más inteligente que nosotros, aunque nos cueste creerlo.

Nos trae todo lo que necesitamos experimentar en cada momento de nuestras vida para aprender lo que tengamos que aprender.

Con estas palabras estamos cultivando el Desapego, la  Paciencia y la Confianza. Tres grandes cualidades del  Líder Consciente.

La afirmación anterior junto con la práctica del Yoga y Meditación son clave para estar conectado contigo misma/o y con la fuente de sabiduría interna que te revelará paso a paso lo que tienes que hacer.

 

2.- Medita sobre tus emociones:

La falta de claridad puede reflejarse a nivel emocional en sentir diferentes emociones: miedo, preocupación,  rabia, ansiedad…

Aprende a Meditar sobre la Emociones.

Meditar sobre las emociones es permitir que éstas se expresen en tu cuerpo físico. Las emociones simplemente son una reacción fisiológica del cuerpo ante un estímulo, interno, o externo.

Si aprendes a sentirlas tal cual vienen, sin reprimirlas, sin evitarlas, estás aprendiendo a escucharlas. Durante el proceso de meditación con las emociones, a la vez que las escuchas, puedes llegar a conocer información que estaba enterrada a nivel inconsciente. Es decir, puedes dejar que te “hablen” y te den la información de porqué están ahí. Es información que aflora a la superficie de la consciencia.

Esto es parte de lo que es cultivar tu sabiduría.

Cuanto más practiquemos la meditación de las emociones, más nos daremos cuenta de lo que nos pasa, de nuestros bloqueos emocionales inconscientes y de para qué están ahí.

3.- Hazte las siguientes preguntas Poderosas:

  1. ¿Cuál es la decisión más importante que tengo que tomar en este momento de mi vida?
  2. ¿Cómo actuaría si fuera el dueño/a de mi vida y quisiera el bien más elevado para todos?
  3. ¿Qué recursos (personas, técnicas, libros, meditaciones…) tengo disponibles ahora o puedo conseguir ahora para tener más claridad?
  4. ¿Quiero realmente tener claridad en …….?

Esta última pregunta es clave para saber si tu cuerpo, tu mente y tu alma están preparados para tener claridad sobre un asunto en concreto. Si pones energía y atención conseguir esa claridad y no la consigues, es probable que todavía no estés preparado para tenerla. En este caso, libera la necesidad de tener claridad y cultiva la presencia, la paciencia y la confianza, como lo indico en el punto 1.

4.- Toma Acción:

Actúa, prueba, contrasta y decide después:

Actuar es uno de los remedios contra el estancamiento y la falta de claridad. Actuar significa ponerse en acción, moverse, tomar responsabilidad. Aunque no tengamos claro el qué exactamente, da el primer paso hacia donde tu instinto te lleve. El cuerpo es la mayor fuente de sabiduría que tienes, así que prueba a hacerle caso.