Darnos Permiso es uno de los aspectos que más nos cuesta darnos cuenta en nuestras vidas personales y profesionales. Y aún cuando nos damos cuenta, no sabemos cómo hacerlo. Es todo un reto que merece la pena ser vivido.

Darnos Permiso supone reconocer dónde estamos bloqueando el flujo de la vida, el flujo de lo que debe venir, de lo que nos merecemos, la energía que por naturaleza nos corresponde traer a nuestras vidas en un determinado momento.

El darnos cuenta de qué es lo que no nos estamos permitiendo, es empezar a ver qué aspecto de nosotros mismos ha estado oculto, y que a través de la luz de la consciencia emerge a la superficie como al abrir un cofre enterrado en las profundidades del mar, emergen y salen a flote hermosos objetos a la superficie. Pero empecemos de uno a uno…

Imagina que uno de esos objetos es una botella con un mensaje en su interior que dice: Permítete parar y descansar. O permítete pasar más tiempo con tus amigos/as, permítete brillar en el trabajo, o permítete darte ese capricho que llevas años deseando, o permítete reservarte una tarde solo para ti a la semana, o permítete demostrar a tu jefe que te mereces ese aumento de sueldo, o simplemente, permítete 5  minutos al día para sentarte a meditar y cultivar tu paz interior.

Esta botella es extremadamente valiosa e importante porque es el comienzo de expandir tu vida en otras direcciones, y de crecer. Si la rescatamos de la superficie, la limpiamos, la miramos con cariño y le damos el espacio y el sitio que deben tener en nuestra vida, ese objeto volverá a brillar y será parte del barco consciente de la vida donde navegamos y fluimos.

Yo me he dado permiso en los últimos años para muchas cosas. He rescatado muchos objetos de mi tesoro enterrado en las profundidades y les he dado el espacio y el sitio que se merecen. Me he permitido además compartirlo con mis seres queridos y estoy orgullosa de haberlo hecho.

Ahora viene la pregunta: ¿Qué quieres tú empezar a Permitirte? Date permiso también para no contestar…ahora.