Una de las más potentes herramientas que hay para conseguir un cambio  está en cambiar el marco mental o el enfoque de pensamiento a través del cual piensas en ese objetivo.

Por ejemplo, date cuenta de la gran diferencia entre estos tres marcos de pensamiento sobre un mismo reto que tengamos en mente: empezar a correr.

La mayoría de nosotros pensamos en éstos términos:

“tengo que empezar a correr YA para quitarme los kilos que me sobran”

Este marco mental es muy exigente, nada inspirador, y nos enjuicia. A la menor de cambio, dejaremos de correr porque el marco de pensamiento en el cual me he puesto el objetivo es muy pobre.

Otro marco mental sería este:

“Quiero empezar a correr para entrenar mi cuerpo, fortalecerlo, generar más oxígeno para que mis células estén bien nutridas, sentirme fuerte y vital. También quiero hacer deporte para mejorar las funciones  fisiológicas de mi cerebro, generar dopamina y sentirme mejor durante el día, construyendo así un hábito que me beneficiará enormemente  a corto, medio y largo plazo. La calidad de mi vida depende mucho de la calidad de mi estado físico.  “

Y si vamos un poco más allá, incluso podríamos re-enmarcarlo así:

“Correr para  mí es como respirar, es un ritual  más en mi día para cuidarme física, mental, emocional y espiritualmente. Aprender a instaurar esta nueva manera de cuidarme para generar energía y vitalidad es crucial para mantener y cuidar mi cuerpo físico, pues mi cuerpo físico es el lugar a través del cual sucede mi vida.  Yo determino y elevo los estándares sobre los cuales quiero vivir mi vida”.

¿Ves que el marco de pensamiento y enfoque es muy diferente en estos tres ejemplos?

Y es aquí donde entran los RITUALES.

Según Wikipedia: “…Los rituales son conjuntos de acciones que están relacionados a creencias, por lo tanto, son acciones especiales, diferentes a las ordinarias, aun cuando se puedan practicar a diario …Los rituales responden a una necesidad, la de realizar o reforzar alguna creencia.”

Mi propia definición de Ritual es ésta:

“Un Ritual es una acción específica que se repite en un momento determinado, con un propósito claro y que da un sentido elevado a nuestras vidas”

Los Rituales no son hábitos, son más que hábitos.

De hecho, los Rituales son una poderosa estrategia para dar sentido a todo lo que queramos en nuestra vida. Son un potente impulsor para elevar conciencia sobre una nueva manera de ser y de hacer en tus acciones cotidianas.

Los Rituales te hacen cambiar ese marco mental para realizar un cambio importante y sostenible en el tiempo.

No se trata de crear Rituales especialmente sofisticados y para los que necesitemos grandes recursos. Al contrario, se trata de llevar a otro nivel de conciencia cualquier cosa que queramos llevar a cabo en nuestra vida, desde una pequeña acción cotidiana, hasta crear un nuevo hábito que quieras integrar.

Son una fuente de inspiración para recuperar una parte sagrada de ti mismo o de ti misma que has olvidado, pero que existe. Y esta parte sagrada es la que nos lleva a hacer las cosas desde el presente, desde lo normal pero con valor, desde el entregarse en cuerpo y alma a las pequeñas cosas, desde la belleza del momento.

Lo que te propongo es que dejes de pensar en pequeño y desde la escasez, y empieces a pensar  dando un sentido mayor a lo que quieres emprender, ya sea un nuevo estado físico, una nueva relación, un nuevo proyecto profesional, o incluso una nueva manera de pensar.

Sube el listón de lo que consideras aceptable en tu vida y CREA RITUALES que te ayuden a ello.

Los Rituales se diseñan y se eligen conscientemente,  y conforme los vamos incorporando a nuestra vida a través de la repetición a lo largo del tiempo, van calando en nuestro subconsciente.

Así, desde la perspectiva de la neurociencia, de la misma manera que un comportamiento aprendido desde que somos pequeños se refleja en una serie de recorridos o avenidas neuronales ya establecidas en nuestro cerebro, nuestro RITUAL, es decir, esa acción específica en un momento determinado, empezará a crear una nueva avenida neuronal en nuestro cerebro que tendrá como consecuencia un nuevo comportamiento aprendido.

La repetición es la clave para crear nuevos comportamientos, de ahí la eficacia de los Rituales Diarios o semanales.

Este nuevo comportamiento aprendido ya estará disponible para nosotros en cualquier momento, y podremos acceder a él sin ningún tipo de gasto de energía porque ya lo habremos integrado en nuestra manera de ser y de hacer.

Por eso, incorporar Rituales o pequeñas acciones con propósito, en nuestra vida  diaria nos permite conseguir resultados extraordinarios con una mínima inversión de tiempo.

 Yogui Bajan, uno de los maestros de Yoga y  líder espiritual más importantes del siglo XX que introdujo la tecnología del Kundalini Yoga en occidente, afirmaba que” un nuevo hábito es una reacción en cadena entre la mente, el sistema glandular y el sistema nervioso”, y que a través de la creación de hábitos, podemos crear un cambio duradero a nivel celular, que queda innegablemente impregnado en la base de nuestro sistema.

Aquí, quiero suponer, cuando se refiera a hábito, podemos verlo como el resultado de la repeticiones nuestros Rituales creados.

El hecho de llevar a cabo un Ritual nos lleva a conectar con el presente, es una acción de ATENCIÓN PLENA en toda regla.

Lo más particular también de un Ritual es que no ponemos EXPECTATIVAS en conseguir un resultado específico, si no que lo realizamos por el mero hecho de DISFRUTAR ese momento y de regalárnoslo. Obviamente, la acción repetida a lo largo del tiempo nos traerá los beneficios deseados sí o sí, pero llegarán sólos y cuando menos nos demos cuenta ya estaremos en ese nuevo estado al que queríamos llegar.

Te invito a que leas estos 4 Rituales que transformarán tu nivel de energía y bienestar para dar lo mejor en tu trabajo y en tu faceta personal:

1.- DUERME 8 HORAS:

Dormir más y mejor cambiará radicalmente tu vida. Estudios sobre el sueño han demostrado las serias consecuencias que tiene el privarnos de un descanso nocturno de calidad. Algunas de ellas son:

a. El sistema inmune se deteriora en personas que duermen menos de 7 u 8 horas, es decir, eres más vulnerable a enfermedades.

b. Disminuyen los niveles de Peptina en nuestro organismo, que es la hormona que detecta cuando estamos saciados. Por eso, cuando dormimos poco o mal, el cuerpo nos pide comer más, sobre todo ingiriendo más azúcares y más hidratos de carbono, lo que nos hace aumentar de peso de forma rápida.

Existen estudios que demuestran la relación entre la falta de sueño y la obesidad.

c. Es también durante el sueño cuando se produce gran parte del proceso de aprendizaje: durante el día  adquirimos conocimientos, pero es luego durante el sueño cuando la memoria se procesa, se estabiliza y se consolida. La falta de sueño nos provoca un rendimiento cognitivo bajo, una falta de capacidad de aprendizaje y de retención de datos y un estado emocional irascible.

Te prepongo este RITUAL:

Acuéstate a una misma hora siempre, al menos entre semana, y procura irte media hora antes a la cama. Desconecta de e-mails, TV, Redes sociales, etc.. una hora antes de irte a dormir. Despeja la habitación de aparatos electrónicos y crea un espacio sólo para descansar. Haz respiraciones relajantes en la cama para practicar atención plena a tu respiración y evitar darle vueltas a preocupaciones que tengas. A  la vez que haces las respiraciones, puedes repetirte la siguiente frase: “Me permito dormir profundamente 8 horas seguidas”.

2.- MEDITA:

El incorporar esta práctica en tu día a día no es un capricho, ni tampoco lo tienes que hacer porque ahora todo el mundo hable de Mindfulness y esté de moda. Es sobre todo, porque si quieres crear una calidad de vida mejor de la que tienes, y quieres dar lo mejor de ti como profesional y en tu entorno personal, esta práctica es obligatoria y no debería de ser negociable en tu agenda.

Hay muchas formas de meditación y sitios donde puedes aprender e iniciarte en la práctica. La más fácil para principiantes es la Meditación con Atención Plena o Mindfulnes, que es la que yo enseño a empresas y profesionales.

Si quieres aprender más sobre los beneficios y porqué practicarla, te invito a que leas mi artículo Aprendiendo a ser un Líder Consciente.

El  RITUAL que te propongo es el siguiente:

Practica la Atención plena en tu respiración por la mañana antes de irte al trabajo 10 minutos, y a mediodía, antes de comer, otros 10 minutos.

3.- COME 5 VECES AL DÍA Y CON MENOR CANTIDAD

El comer menos cantidad de comida, y con alimentos más ricos en agua, nos hace aliviar el trabajo del sistema digestivo, y disponer de más energía para el resto de funciones intelectuales que nos exige el trabajo. Nos sentiremos más ligeros y menos embotados mentalmente para ser más productivos y sentirnos mejor.

El comer más a menudo, cada tres horas aproximadamente, nos aporta un nivel de azúcar en sangre más constante a lo largo de todo el día que si sólo comemos 3 veces más copiosamente. Así nos evitamos también tener esos bajones de energía a media mañana y a media tarde en el trabajo, que son los momentos más proclives para tirar de azúcares y de hidratos refinados.

Te propongo este RITUAL:

Haz cinco comidas al día reduciendo la cantidad en tus platos. Incorpora frutos secos en tu dieta para media mañana y tarde, en vez del café con azúcar o de cualquier alimento con grasas saturadas.

Los frutos secos te aportan mucha energía para seguir con la mañana y además, te sacian para la hora de comer, por lo que necesitarás menos cantidad de comida para estar saciado a mediodía y por la noche.

4.- AGRADECE:

Agradece  cada día todo lo que eres y tienes en este momento en tu vida.

Si creas este Ritual de agradecimiento diario, tu subconsciente “va cogiendo” el mensaje y crearás una sensación de mayor plenitud y paz con lo que hay ahora mismo en tu vida.

Agradecer incluso los malos momentos y experiencias nos hace verlos como aprendizajes sagrados que teníamos que aprender tarde o temprano en nuestro viaje vital.

Agradecer lo que ya tenemos y somos cada día nos abre la puerta a tomar consciencia de todo lo bueno que tenemos y a atraer mayor abundancia a nuestra vida.

Te propongo este RITUAL:

Al acostarte revisa mentalmente tu día y agradece lo que has hecho, las personas con las que has estado, etc… Aquí se incluyen desde tu colega incompetente que te saca de quicio, hasta la cajera del Mercadona cuando vas a comprar. Cada una de ellas cumple una función en tu vida. Tu compañero porque refleja lo que no te gustaría ser, y la cajera porque es la persona que te ayuda a llevarte alimentos a tu casa para alimentar a tu familia.

Agradece  el día que has vivido con lo bueno y lo malo, primero porque lo HAS VIVIDO, y segundo porque es una manera de ser consciente de lo que quieres seguir haciendo y también de lo que quieres cambiar para mejor.

Al despertarte, agradece el empezar un nuevo día tumbado en una buena cama, en tu casa, con tu familia cerca. Eso ya es una bendición. Agradece el día que tienes por delante y lo que puedes hacer de él.