Mi experiencia con ellos la semana pasada

 

La semana pasada tuve el placer de colaborar un año más con Sony dentro de su programa de desarrollo para directivos, “Going the Distance”.

Es el tercer año ya, y la verdad es que es una alegría ver cómo una de las organizaciones más importantes y reconocidas, es un perfecto ejemplo de crear una cultura de Well-being y Liderazgo Consciente, entrenando, cuidando, revitalizando e inspirando a sus equipos directivos.

La clave está en que sus dos responsables, Alessandra Raimoldi, y Alicia Gonzálvez, creen firmemente en ello.

Han sabido introducirlo muy inteligentemente en la organización, como parte fundamental de su estrategia dentro del área de Learning & Development. Han sido receptivas a lo que más necesitaban sus directivos y managers en momentos difíciles, donde la compañía ha vivido cambios importantes, como casi todas, y han sabido dar una respuesta efectiva, motivadora y totalmente rentable para su organización.

El primer año que trabajé con Sony fue con el equipo de Marketing y Ventas de España. El segundo año, con el equipo internacional de Product Design, y este año, con el equipo directivo de Legal Affairs Europe.

Las personas que vienen al programa provienen de diferentes países y culturas, y me fascina ver una vez más, que las necesidades humanas y el proceso de evolución personal son universales, y que la única manera de estar bien con uno mismo, a corto y  largo plazo, es poniendo atención a todas las facetas de nuestra vida: la física, la mental, la emocional y la espiritual.

Lo que concluyo de mi experiencia hasta ahora, y la verdad es que es de sentido común,  es que lo que importa no es el tamaño de la organización, ni el presupuesto, ni los recursos. Lo importante es LA MENTALIDAD. Alessandra y Alicia tienen LA MENTALIDAD. Y gracias a ello, los equipos directivos de la empresa y las personas que estos mismos dirigen, por ende, se benefician enormemente.

Se benefician porque han plantado las semillas de una nueva manera de pensar con respecto a su cuidado físico, mental, emocional y espiritual, y han tomado consciencia de la relación directa que esto tiene con el liderazgo que ejercen en sus vidas, y en la empresa.

Durante el seminario hablo de cómo da igual por dónde empecemos a cuidarnos: físicamente haciendo deporte/yoga, mentalmente por ejemplo a través de la meditación, o espiritualmente, conectando con nuestros valores más profundos y lo que realmente queremos en la vida. Cada una de ellas es una puerta hacia las otras dos, pues todo forma parte de la esencia del Ser.

También hacemos sesiones de Yoga donde empiezan a tomar consciencia de su cuerpo, de sus propias limitaciones físicas ( y mentales), y allí donde fluyen más en los movimientos.

Siempre hay algunas risas porque hay momentos divertidos, por ejemplo, cuando les digo que sonrían en medio de una postura intensa donde no pueden ni mantener el equilibrio. !El humor no puede faltar en el proceso de aprendizaje!

Aprenden también a conectar con su cuerpo, con su respiración natural,  aprenden a respirar amplia y fluidamente. Se llevan técnicas a casa que podrán practicar durante toda su vida si así lo desean. Herramientas muy poderosas para gestionar sus estados de energía y emocionales durante la jornada y fuera de ella.

En fin, una vez más me maravilla ver la transformación que hay desde el momento que comenzamos el seminario, donde siempre hay alguna cara rara pensando: “¿y  ahora qué nos van a contar?”, hasta el momento que acabamos, donde han soltado todas las resistencias mentales, están totalmente absortos en la práctica, y saben que lo que han aprendido es más que importante para construir unas bases sólidas de cara a su propio bienestar, y para el de sus equipos.